Asun Serrano Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

Aquí respondo algunas de las dudas más frecuentes que se dan a la hora de plantearse una sesión de Hipnosis. Si tienes alguna otra pregunta te animo a contactar directamente conmigo.

Mis sesiones duran entre una hora y media a dos horas. Se pueden alargar hasta las cuatro horas cuando el cliente viaja desde lejos, para intentar evitar que tenga que volver. Las sesiones de Banda Gástrica Virtual duran una hora.

No se recomienda en personas con trastornos psiquiátricos graves diagnosticados por profesionales de salud mental, como psicosis, esquizofrenia u otros trastornos de personalidad, salvo que exista seguimiento y autorización del profesional sanitario correspondiente.

La mayor parte de personas, inclusive niños/as desde los 7 u 8 años (siempre con el consentimiento y acompañamiento de sus padres o tutores) hasta personas de avanzada edad, siempre que su capacidad de expresión y comprensión no esté mermada.

Si, aunque es preferible que no, ya que en las sesiones de hipnosis regresiva suelen presentarse situaciones delicadas y privadas, y al estar presente una persona conocida se puede cohibir y no sacar a la luz precisamente los eventos que la persona necesita expresar o comprender, bien sea por vergüenza o porque la persona acompañante está directamente relacionada con la vivencia. No obstante lo anterior, si se quiere estar acompañado de una persona de confianza, no hay ningún problema.

En absoluto. La capacidad de vivir la experiencia hipnótica no depende de la inteligencia ni de la fortaleza de carácter. De hecho, muchas personas con buena capacidad de concentración, imaginación y comprensión suelen adaptarse con mayor facilidad a la experiencia

Aún estando en estado hipnótico la persona mantiene el control sobre lo que dice y hace, sabe donde se está, quién hay delante, etc. Todo lo dicho es de forma totalmente voluntaria.
Para hacerse una idea de hasta donde se controla la situación, pongo el siguiente ejemplo. En algunas ocasiones se da el caso de que una persona después de acabar la sesión me dice que no ha querido hablar de un tema en concreto porque se refería a, por ejemplo su madre, y ésta estaba presente en la sesión de hipnosis y no quería ofenderla o que se sintiera mal…

Aunque se esté muy relajado/a no se está dormido en absoluto, se escucha y se responde perfectamente, además habitualmente se recuerda lo acontecido durante la hipnosis, pues tampoco se está inconsciente.

En cuatrocientos años que tiene la hipnosis descrita como tal, no se conocen casos documentados en los que alguien que se haya quedado en trance. Si pasase demasiado tiempo sin recibir ninguna indicación del hipnotizador por haberse ausentado u otra circunstancia, podría pasar que la persona abra los ojos, saliendo de la hipnosis buscando un motivo a ese largo silencio o simplemente y debido a la relajación que tiene en ese momento se quedaría dormido/a. El estado hipnótico es temporal y la persona sale de él de forma natural.

El hipnotizador no puede saber si lo que le cuenta el cliente durante una sesión de hipnosis es verdad o falso, en estado de hipnosis incluso la imaginación y el poder de nuestra mente creativa está más activo… La hipnosis no funciona como un detector de mentiras.

Aunque los resultados parecen mágicos no lo son. La resistencia a los cambios procede de lo que en hipnosis se suele denominar ‘factor crítico’, una forma de referirse al filtro que normalmente tenemos entre los pensamientos conscientes y los contenidos más profundos de la mente; en estado de hipnosis, este factor crítico está, digámoslo así, relajado o desactivado temporalmente, lo que permite que la persona explore nuevas perspectivas o formas de comprender lo que está viviendo.